Apacigua a tus hormonas

Igual que ni el titiritero más avezado puede lograr que un títere baile flamenco moviendo un solo hilo, tampoco es posible equilibrar todas las hormonas «parcheando» un único flanco. Todos los sistemas hormonales están interconectados entre sí y dependen de tal cantidad de factores, internos y externos, que resulta ingenuo pretender que bailen su compleja coreografía moviendo un solo hilo.

Me encantaría añadir que tus elecciones diarias te permitirán controlar todos los flancos y mover todos los hilos, pero lo cierto es que no es así. Difícilmente podrás sosegar una tiroides en exceso prolífica o espolear unos ovarios exhaustos a través del sueño, la dieta o el ejercicio. Pero sí puedes optimizar la armonía de su danza.

 

 

Tu cuerpo dispone de sistemas muy eficientes para auto-regularse y repararse. Solo requieren tiempo y recursos. Y que dispongan de ellos, afortunadamente, sí depende de ti.

La unión hace la fuerza.

Nútrete, descansa, sal al sol, muévete, consiente a tu microbiota, mima a tus mitocondria, alíate con tu insulina y quiérete con locura. Puede que tus hormonas nunca lleguen a bailar como Carmen Amaya, pero la armonía de su danza mejorará significativamente. Y tu bienestar también.